Así ha sido el reparto de los 435 millones en ayudas a autónomos por la pandemia

El pasado 31 de marzo de 2021 el Instituto de la Seguridad Social abonó 435,36 millones de euros a 469.320 personas trabajadoras autónomas a los que les ha sido reconocida alguna de las prestaciones puestas en marcha para paliar la situación de este colectivo como consecuencia de la pandemia de la COVID-19. Según fuentes oficiales, desde marzo de 2020, se han abonado prestaciones por un valor de 5.974,80 millones de euros.

Las diferentes prestaciones en números

El actual sistema de ayudas impulsado por el Real Decreto-ley 2/2021, de 26 de enero, configura una serie de prestaciones ante situaciones como suspensión de actividad de forma temporal por resolución administrativa relacionada con el control de la pandemia; la prestación compatible con la actividad; la prestación extraordinaria por bajos ingresos (para aquellos que no cumplen los requisitos de periodo de carencia de la anterior), y las ayudas para autónomos de temporada, a las que han de añadirse las distintas prestaciones aprobadas por los Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo; Real Decreto-ley 24/2020, de 26 de junio y Real Decreto-ley 30/2020, de 29 de septiembre.

Teniendo en cuenta el tipo de prestación, encontramos una mayor incidencia en el caso de la prestación compatible con la actividad cuya solicitud era posible por autónomos cuyos ingresos en el primer semestre de 2021 hubiesen caído el 50% (antes era el 75%) respecto al segundo semestre de 2019, por el importe correspondiente a la base de cotización.

Tipo de prestación

Beneficiarios

Nómina (€)

Prestación compatible con la actividad

349.766

374.674.731,95

Prestación para autónomos obligados a suspender su actividad por resolución administrativa (prorrogada)

40.347

19.011.552,27

Prestación por bajos ingresos

74.396

38.733.222,52

Prestación para trabajadores de temporada

911

687.445,85

Prestaciones procedentes del RD 30/2020

3.683

2.007.032,23

Prestaciones extintas, del Real Decreto-ley 8/2020 y 24/2020

217

251.566,98

Glovo: ¿autónomos o empleados?

Las sentencias conocidas en los últimos meses no coinciden

La empresa Glovo se dedica a la gestión de una plataforma informática mediante la cual, a través de una aplicación móvil o página web que permite, por un lado, que restaurantes y comercios locales ubicados en grandes ciudades oferten sus productos a través de dicha aplicación y, de otra, se permite a los consumidores finales acceder a dichos productos, siendo dicha plataforma la encargada del transporte y entrega de los productos a los clientes. La empresa se nutre financieramente de los acuerdos comerciales que concierta con los restaurantes, tiendas y establecimientos comerciales locales, y de las comisiones que los usuarios le pagan por los recados.

La naturaleza jurídica de la relación que une a los repartidores con los intermediarios de esta plataforma colaborativa ha dado lugar a dos pronunciamientos contradictorios en sendos Tribunales Superiores de Justicia.

El primero de ellos afirma la existencia de relación laboral y para ello utiliza los siguientes argumentos (TSJ Asturias 25-7-19, EDJ 658130):

  • La calificación de los contratos no depende de la denominación que les den las partes, sino de la configuración efectiva de las obligaciones asumidas en el acuerdo contractual y de las prestaciones que constituyen su objeto.
  • Tanto la dependencia como la ajenidad son conceptos de un nivel de abstracción bastante elevado, que se pueden manifestar de distinta manera. No se cuestiona en este caso el carácter voluntario de la relación que vinculaba a las partes y la naturaleza personal de la prestación, pues se incorpora una cláusula en el contrato que prohíbe la delegación de los servicios a terceros, pero también concurren las notas características de la relación laboral de ajeneidad y dependencia, ya que la prestación de servicios del repartidor presenta rasgos que solo son concebibles respecto de quien se halla dentro del ámbito de dirección y control de una empresa.
  • Para realizar su actividad el repartidor, necesariamente se integra en la plataforma y desde ella recibe las ofertas de servicios preseleccionados por la empresa que mantiene un completo control de la actividad desempeñada. Una vez hecho el encargo por un consumidor la plataforma asigna el pedido, mediante un algoritmo, a uno de los repartidores que tenga abierta la aplicación en la franja horaria y en la zona geográfica elegida; es decir, es la tecnología de la plataforma la que facilita el contacto entre el usuario y el prestador del servicio, jugando los algoritmos un papel preeminente en las tomas de decisión, pero detrás de dicho conjunto de algoritmos existe un titular a efectos jurídicos que pretende desarrollar una actividad económica y ostenta la propiedad de esos medios digitales que es Glovo.
  • Es impensable que el actor pudiera desempeñar su trabajo transportando comidas entre los restaurantes y los eventuales clientes, en calidad de trabajador autónomo, al margen de la plataforma. El hecho de que la empresa no sea propietaria de los vehículos utilizados para el reparto o de los móviles no implica que no exista ajenidad, ya que se trata de unos medios accesorios que carecen de la relevancia que tiene los medios específicos de instalación técnica propiedad de la empresa.
  • Aunque el trabajador, en teoría, puede elegir los días en los que quiere prestar servicios, dicha elección se hace según la valoración que la plataforma haya hecho de él dos veces por semana, estableciendo un ranking de excelencia a partir de diversos controles que tienen que ver con la eficacia demostrada, el volumen de encargos, el históricos de pedidos y la valoración que clientes y restaurantes hayan realizado del rider. Esto demuestra que existe un control indirecto realizado a través de un programa informático que permite vigilancia constante del repartidor.
  • La empresa sí dicta instrucciones necesarias y suficientes para mantener el control sobre el proceso productivo. Existen órdenes de trabajo y procesos estandarizados de llevar a cabo el mismo que suponen que el trabajador no cuenta con la libertad propia del trabajador autónomo.
  • La empresa se reserva la facultad disciplinaria en el contrato en términos que muestran un claro paralelismo con las causas de despido (transgresión de la buena fe, retraso continuado en la prestación del servicio...).
  • Se aprecia la ajenidad de los frutos, pues es la plataforma la que percibe la contraprestación del servicio de los restaurantes y establecimientos adheridos o girando las correspondientes comisiones a los usuarios finales, haciendo suyo de esta forma el resultado de la actividad del repartidor. Existe ajenidad del mercado, pues es la plataforma la que fija los precios y elige a los clientes, constituyéndose en un intermediario imprescindible entre la tarea del repartidor y su destinatario final y, por último, respecto a la ajenidad de los riesgos, no consta que el repartidor asuma algún tipo de responsabilidad frente a los usuarios finales.

Todos estos elementos analizados, valorados en su conjunto, hacen concluir al Tribunal que la figura de TRADE no encaja de ninguna forma y lo que existe, por el contrario es una relación laboral entre las partes.

 

Sentencia contradictoria (TSJ Madrid 19-09-19, EDJ 703663)

La segunda sentencia analizada concluye lo contrario, que concurren las notas características de TRADE, y lo apoya en los siguientes circunstancias:

  • Libertad de elección de la franja horaria en la que deseaba trabajar. Dentro de ese período el trabajador podía no activar la posición autoasignación, lo que significa que desea no estar disponible.
  • Libertad para aceptar los pedidos que desea realizar, pudiendo rechazarlos incluso una vez iniciada su ejecución.
  • Libertad para elegir la ruta para llegar al destino fijado por el cliente, siendo este quien establece las características del producto y la forma de entrega, estableciéndose una relación directa entre el repartidor y el cliente.
  • Realización personal de la actividad sin tener trabajadores a su cargo, poniendo por su parte los escasos medios materiales exigidos para llevarla a cabo: una moto y un teléfono móvil.
  • La afiliación al RETA.
  • La retribución basada en el número de servicios prestados y no fijada por unidad de tiempo.
  • No existencia de pacto de exclusividad, con respeto de los límites que marca la propia definición de TRADE.
  • No necesidad de justificar las ausencias bastando su mera comunicación.
  • Asunción de la responsabilidad del buen fin del servicio, cobrándolo solo si el cliente terminaba satisfecho, y asunción frente al cliente final de los daños o pérdidas que pudiera sufrir el producto durante el transporte.

A partir de estas notas, el TSJ Madrid concluye que el repartidor organizaba con total autonomía su propia actividad sin sometimiento alguno al círculo rector y organicista empresarial. La prestación personal de la actividad y el carácter retribuido de la misma excluyen la concurrencia de las notas más destacadas de una relación laboral: dependencia y ajeneidad.

 

 

NOTA 

La segunda sentencia contiene un voto particular.

 

Los autónomos que pasen de los 60 días de baja se beneficiarán del pago de las cuotas

El Real Decreto Ley 28/2018, de aplicación a partir del 1 de enero de 2019, incorpora la novedad, sobre el abono por parte de las Mutuas de la cotización a la Seguridad Social del trabajador autónomo por todas las contingencias a partir del sexagésimo primer día de baja.

Te adelanto la  información que disponemos acerca del procedimiento para regular la cotización a la seguridad social por parte de las Mutuas, de aquellos trabajadores autónomos que se encontraran en situación de IT y que las mismas fueran de más de 60 días.

A destacar:

  • Se aplicará a bajas posteriores a 01.01.2019 y que duren más de 60 días.
  • Será la TGSS la que aplique el cargo a las Mutuas.
  • Es importante que los RETAs no se den de baja en el régimen, ya que si no, no se les aplicará esta medida.
  • Los RETAs no deben hacer ninguna gestión para que les sea de aplicación esta medida.
  • Será la propia TGSS quien en la autoliquidación que les realiza mensualmente, verificará si cumplen los requisitos (Bajas>= 01.01.2019 y +60días IT) y les aplicará el correspondiente descuento en la cotización acorde con el número de días de baja en dicho mes (a partir del día 61 de la baja).
  • Los trabajadores autónomos no deben presentar ninguna documentación extra para disfrutar de este descuento en la cotización.
  • El primer mes afectado será este mes de liquidación de Marzo , donde deberían ver un descuento en su cotización por esta circunstancia.

 

Novedades del RDL 8/2019, de 8 de marzo

El pasado día 12 de Marzo se publicó el Real Decreto-ley 8/2019, de 8 de marzo, de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo.

 

En cuanto a la exención de cotización por parte de los autónomos a partir del día 61 de la baja médica, existen algunas cuestiones a tener en cuenta: (la clave está en si en el 2018 cotizaba por el CATA o no)

Opción A:

  1. SI tiene la protección del CATA durante 2018.
  2. En fecha 01-01-2019 (fecha entrada en vigor del RDL 28/2018) se encuentra en situación de IT.
  3. Han trascurrido 60 días desde la baja médica.
    1. Con independencia de cuando se haya producido la baja, si el vencimiento de los 60 días se produce a partir de 01-01-2019 (fecha entrada en vigor del RDL 28/2018).
      RESULTADO: Podrán beneficiarse del pago de las cuotas exclusivamente desde el día 01-01-2019.
    2. Si el vencimiento de los 60 días es anterior a 01-01-2019.
      RESULTADO: NO TIENE DERECHO al pago de las cuotas mientras se mantenga de baja médica porque el vencimiento no se ha producido estando en vigor el RDL.

Opción B:

  1. NO tienela protección del CATA durante 2018.
  2. En fecha 01-01-2019 (fecha entrada en vigor del RDL 28/2018) se encuentra en situación de IT.
  3. Deben permanecer de baja 60 días desde 01-01-2019. RESULTADO: Se benefician del pago de las cuotas a partir del día 01-03-2019.

 

 

Cotización en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) año 2019

 

Desde el pasado enero, la base máxima de cotización para los trabajadores autónomos es de 4.070,10 €/mes y la base mínima es de 944,40 €/mes.

La base de cotización para los trabajadores autónomos se fija en función de la edad que, a 1-1-2019, tengan los trabajadores, conforme a las reglas que se indican:

  1. Es la que elija el propio trabajador dentro de las bases máxima y mínima fijadas en el caso de:
    a) Trabajadores autónomos menores de 47 años.
    b) Trabajadores autónomos de 47 años, siempre que su base de cotización en el mes de diciembre de 2018 haya sido igual o superior a 2.052,00 €/mes o que causen alta en el RETA con posterioridad a la citada fecha; en otro caso su base máxima de cotización es de 2.077,80 €/mes.
  2. Si su base de cotización es inferior a 2.052,00 €/mes no pueden elegir una base de cuantía superior a 2.077,80 €/mes, salvo que ejerciten su opción en tal sentido antes del 30-6-2019, lo que producirá efectos a partir del 1-7-2019, o que se trate del cónyuge supérstite del titular del negocio que, como consecuencia del fallecimiento de éste, haya tenido que ponerse al frente del mismo y darse de alta en este régimen especial con 47 años de edad, en cuyo caso no existe esta limitación.

Para los trabajadores que tengan 48 o más años, la base ha de estar comprendida entre las cuantías de 1.018,50 y 2.077,80 €/mes, salvo que se trate del cónyuge supérstite del titular del negocio que, como consecuencia del fallecimiento de éste, haya tenido que ponerse al frente del mismo y darse de alta en este régimen especial con 45 o más años de edad, en cuyo caso la elección de bases ha de estar comprendida entre las cuantías de 944,40 y 2.077,80 €/mes.

 

No obstante, los trabajadores que antes de los 50 años hayan cotizado en cualquiera de los regímenes del sistema de la Seguridad Social 5 o más años quedan sujetos a las siguientes reglas, que se fijan en función de que la última base de cotización acreditada hubiera sido:

  • igual o inferior a 2.052,00 €/mes, en cuyo caso deben cotizar por una base comprendida entre 944,40 y 2.077,80 €/mes;
  • superior a 2.052,00 €/mes, en cuyo caso han de cotizar por una base comprendida entre 944,40 €/mes y el importe de aquélla, incrementado en un 7,00% con el tope de la base máxima de cotización; esta regla se aplica también con respecto a los trabajadores autónomos que con 48 o 49 años de edad hubieran ejercitado la opción por una base superior a 1.682,70 €/mes antes del 30-6-2011 (L 39/2010 art.132.cuatro.2 pfo. 2º).

 

Los trabajadores que, a 1-1-2019, hubieran optado por las bases máximas permitidas hasta ese momento pueden elegir, hasta el 31-3-2019, cualquier base de cotización de las comprendidas entre aquella por la que vinieran cotizando y el límite máximo que les sea de aplicación. La nueva base elegida surte efectos a partir del 1-1-2019. Las diferencias de cotización que se produzcan cuando los trabajadores opten por una base de cotización superior a aquella por la que vinieren cotizando, se pueden ingresar sin recargo hasta el último día del mes siguiente a aquel en que finalice el plazo de opción (es decir, el 30-4-2019).

 

Los trabajadores, cuya alta en el RETA se haya practicado de oficio, como consecuencia, a su vez, de una baja de oficio en el RGSS o en otro régimen de trabajadores por cuenta ajena, cualquiera que sea su edad en el momento de causar el alta, pueden optar entre mantener la base de cotización por la que cotizaban en el régimen en el que causaron baja o elegir una base de cotización, aplicando las reglas generales previstas en este régimen especial.

A partir del 1-1-2019, los tipos de cotización son:

  1. Para las contingencias comunes, el 28,30%. Cuando se tenga cubierta la incapacidad temporal en otro régimen de la Seguridad Social (LGSS art.315), se aplica una reducción en la cuota que correspondería ingresar de acuerdo con el tipo para contingencias comunes equivalente a multiplicar el coeficiente reductor del 0,045 por dicha cuota.
  2. Para las contingencias profesionales, el 0,9%, del que el 0,46% corresponde a la contingencia de incapacidad temporal y el 0,44 a las de incapacidad permanente y muerte y supervivencia.

 

Aquellos trabajadores que no tengan cubierta la protección dispensada a las contingencias derivadas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales han de efectuar una cotización adicional equivalente al 0,10%, aplicado sobre la base de cotización elegida, para la financiación de las prestaciones por riesgo durante el embarazo y riesgo durante la lactancia.

Por otra parte, el tipo de cotización por IT en los supuestos de trabajadores con 65 o más años (LGSS art.311) durante 2019:

  • es el 1,56% para los trabajadores por cuenta propia o autónomos y para los trabajadores por cuenta propia del RETM;
  • sigue siendo, el 3,30% o el 2,80%, según proceda, para los trabajadores por cuenta propia agrarios incluidos en el sistema especial.

 

Por último, respecto a la fracción de cuota que deben percibir las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social para financiar la prestación de IT se fija, para el ejercicio 2019, en el resultado de aplicar el coeficiente del 0,055 sobre la cuota íntegra correspondiente a los trabajadores autónomos por contingencias comunes.